EXCLUSIVA
Si bien sentimos que estamos viviendo un germinante Avivamiento, debemos recalcar que este despertar espiritual no se debe a la obra del hombre, sino que es puro favor de Dios, un regalo por Gracia que nos puede llegar desde el cielo.
Para lograr una definición y tener un acercamiento hacia la teoría académica y la teología, la revistafuego.com gozó el privilegio de conversar con el pastor Ramiro Sanjinés, dueño de la librería y editorial METANOIA – VERDAD PARA VIVIR, y así trabajar en un concepto claro para saber, determinar y delimitar el qué y porqué de esta obra de Dios.
Revista Fuego: Pastor Ramiro, ¿qué es un Avivamiento?
Ramiro Sanjinés: El avivamiento tiene que ver con la conversión de multitudes, éste es el concepto que tenemos en el cristianismo, actualmente. Tenemos grandes ejemplos en la Biblia, como el derramamiento del Espíritu en Hechos 2, la predicación de los Apóstoles en Éfeso, en Tesalónica, en todos los lugares donde los apóstoles fueron a predicar. De tal manera que se pueda ver no sólo la conversión de individuales sino de multitudes, masivamente; la conversión es evidente bajo la predicación de los Apóstoles.
¿Qué es un Avivamiento?, podemos decir que es un despertar espiritual producido por el Espíritu Santo, que es el médium, el agente, más bien. El agente que Dios usa para despertar los corazones y levantar a los muertos; él es quien da vida. Podemos decir que al mismo tiempo participa el ser humano, porque es el ser humano el que es avivado. Muchos teólogos hablan de que el Avivamiento se produce en la iglesia, en el grupo de creyentes.
Pero cuando un Avivamiento se da lugar en un lugar, en el cuerpo de creyentes, en el cuerpo de Cristo, ese avivamiento trasciende fuera de la iglesia. Es decir, impacta a la sociedad, y la impacta de tal manera que los frutos son visibles. Éste es un tema a considerar, también. Cuando hablamos de avivamiento necesitamos considerar los frutos que produce el Avivamiento. Si hablamos de manera individual, por ejemplo, un avivamiento es cuando un pecador se arrepiente y se entrega a Cristo, ese pecado también es entregado porque la fe está activa en su corazón, entrega su vida a Cristo, se arrepiente de sus pecados, y esto es muy importante decirlo porque sin fe no puede haber arrepentimiento y sin arrepentimiento no puede haber un avivamiento a nivel individual. De la misma manera eso se puede multiplicar a las multitudes, porque sin fe, sin arrepentimiento, no puede haber un avivamiento, ese es un tema a considerar.
Revista Fuego: Algo que se puede conseguir con el Espíritu Santo es el fruto (Gálatas 5:22-23) como el amor, paz, benignidad paciencia, etc. y creo que eso podemos alcanzarlo alejándonos del pecado para tener una comunión profunda que pueda contagiarse a los demás y se pueda entender un fuego del Espíritu Santo y ese fuego pueda salir de las cuatro paredes de la congregación, porque fuego (del espíritu Santo) en las “congres”, hay, en cada denominación a su manera, pero tendría que salir.
Sí, definitivamente una de las manifestaciones es que trasciende las paredes de la iglesia. Ahora, también tenemos que ver el tema de los conceptos. Mencionabas hace unos segundos el tema de las denominaciones. En cada una de las denominaciones y en cada iglesia seguramente hay conceptos de Avivamiento. Ahora, el problema es que cuando hablamos de avivamiento y hablamos del Espíritu disociando ese avivamiento y el Espíritu de la Palabra de Dios, tenemos un problema. Porque cuando Dios envía un Avivamiento por medio de su Espíritu, lo que se va a producir es una necesidad de la Palabra de Dios, hambre por la Palabra de Dios. Tenemos un ejemplo en el Antiguo Testamento: cuando Esdras saca la Ley al pueblo y todo el pueblo oía atentamente como si fuera un solo hombre. Esdras leyó la Ley y se produjo un Avivamiento y todos cayeron en tierra, para adorar al Señor. Entonces, cuando leemos eso podemos ver que hay un medio que Dios usa para un Avivamiento y es la Predicación de la Palabra. Entonces hay tres elementos: la predicación de la Palabra, la influencia del Espíritu y la Biblia se hacen tres elementos claves para producir Avivamiento y esto es lo que produce arrepentimiento. Fíjate que cuando leemos Nehemías 8, la lectura de Esdras, lo que él está haciendo es exponer la Ley y el Espíritu es el que abre los oídos del pueblo incluyendo niños, para que ellos entendieran. El Espíritu es el que da convicción de pecado en ese pueblo para que todos se arrepintieran, y en ese momento se produce un Avivamiento.
Entonces, no solamente se produce un cambio de mente, que es lo que se traduce como arrepentimiento, la metanoia en el ser humano. Hay un cambio de mente, pero eso no se queda solamente ahí, eso afecta a las emociones y va a trascender a la voluntad. Entonces, el ser entero se va a ver invadido por el poder del Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios. Es decir, mi mente cambia, le doy la razón a Dios, creo que soy pecador, creo que Dios es santo y que la única solución que tengo para reconciliarme con Dios es Jesucristo. Entonces, cuando entiendo todo eso, mi mente es impactada, mis emociones son impactadas y lo que se produce es el quebrantamiento de corazón, que es el arrepentimiento. Empiezo a derramar lágrimas por haber ofendido a un Dios terriblemente santo y me arrepiento de mis pecados, me aparto de ellos y debo mostrar frutos de ese arrepentimiento, como Juan el Bautista lo demandaba en su predicación, porque el efecto del avivamiento en el corazón humano viene por la convicción de pecado, eso es crucial entender.
Creo que ésa es una de las dificultades que tenemos hoy en día, queremos un Avivamiento sin arrepentimiento y eso es totalmente contradictorio, porque la Biblia nunca nos muestra un caso así, que Dios levante los corazones, dé vida a los muertos, pero sin arrepentimiento. Ahora, hay manifestaciones en un Avivamiento; en primero lugar podemos decir que Dios se manifiesta; en segundo lugar debemos decir que la Palabra de Dios es valorada, la Biblia; en tercer lugar podemos decir que hay una convicción profunda de pecado; en cuarto lugar hay cambios profundos no sólo en el interior sino que trasciende en el exterior, y cuando sucede eso entonces el amor es evidente, hay un gozo desbordante, pero eso no se queda en el ser humano, porque eso que ha recibido quiere que otros lo reciban, y, entonces, se apresura a dar las Buenas Nuevas a los perdidos. Entonces, cuando se están dando sistemáticamente estos pasos que te estoy mencionando es cuando podemos decir que hay un Avivamiento.
Quiero citar esta definición del doctor J.I. Paker de Avivamiento: Consiste en que Dios toca las mentes y los corazones de una manera arrebatadora, devastadora y exaltadora, de tal manera que los atrae a sí mismo, y esta influencia que se produce en el corazón es de adentro hacia afuera, y es el Espíritu Santo sensibilizando las almas a las realidades divinas y generando así respuestas profundas a Dios en un formato de fe y arrepentimiento, que van juntas, van unidas.
Revista Fuego: Si bien hubo avivamientos en Latinoamérica, no se mantuvieron de forma perpetua (que es una de sus características). No es efímero, sino que es un momento registrado para la Historia. Entonces, si pasa ese momento de intensidad, ¿qué debería hacer la iglesia, cuales deberían ser sus roles? ¿Para qué debería estar preparada?
Ramiro Sanjinés: Es muy interesante esa pregunta, pero yo diría que antes de ocuparnos de lo que deberíamos hacer después de un Avivamiento, creo que lo más importante es pensar qué deberíamos hacer antes del Avivamiento. Es decir, no pensemos tanto en el después, sino en el antes. Evidentemente necesitamos un avivamiento. Hay muchos predicadores fogosos que están anhelando un avivamiento, no sólo para su vida sino para la iglesia. Hay obstáculos y éstos tienen mucho que ver con el egocentrismo. Los predicadores buscando plataformas de manera muy egocéntrica, tratando de mostrarse ellos antes de mostrar a Cristo. Creo que es uno de los obstáculos más fuerte. Por su puesto, ahí vemos emparejados la soberbia, el orgullo, la crítica, esos aires de superioridad en que unos predicadores miran a otros, o iglesias mostrándose más grandes, con más modernidad, más tecnología y ese tipo de cosas; piensan que lo hacen mejor y por su puesto se crea un divisionismo.
El tema de las denominaciones es muy fuerte, las tradiciones denominacionales son muy evidentes. Vemos varios otros pecados como la falta de perdón, el divisionismo, la mundanalidad. En todo eso, creo que es importante nombrarlo, tenemos un alto porcentaje de cristianismo cultural. Es decir, las iglesias están llenas, pero eso no significa que todos seab cristianos; eso es una realidad. Tristemente, creo que es una de las razones porque la iglesia tiene tan poco impacto en la sociedad. Muchas veces yo he escuchado “si los cristianos son asó, yo no quiero ser”. El mundo los ve a los cristianos, por ejemplo, en las redes sociales, que estamos desgarrándonos, criticándonos, insultándonos y descalificándonos mutuamente, cuando el Señor dijo “El mundo los conocerá por la forma en que ustedes se aman, el mundo sabrá que son mis discípulos por la forma en que ustedes se aman. Y ése es nuestro talón de Aquiles, nuestro gran fracaso como cristianos es que el mundo entero puede ver como nos destrozamos mutuamente en las redes sociales, no nos estamos amando y no estamos representando dignamente el gran nombre de nuestro Señor Jesucristo. Entonces, eso tuene que ver otra vez por cómo concebimos el Evangelio.
Hay predicadores que hablan de avivamiento para que sus iglesias crezcan. Personalmente creo que un avivamiento bíblico tiene más que ver con Dios que con el hombre. Un avivamiento genuino tiene que estar centrado en Dios, no en el ser humano. La preocupación, la motivación debe ser la Gloria de Dios, el Honor de Dios, que el nombre de Dios sea exaltado, que el nombre de Cristo sea diseminado, pronunciado, predicado para que la Gloria de Dios se haga manifiesta. Ahora, normalmente eso no vemos. No vemos convicción de pecado, no vemos arrepentimiento, no tenemos hambre de la Palabra de Dios, ¿no es cierto? Entonces, si no tenemos hambre de la Palabra de Dios, como Pedro exhorta en su epístola, que debemos desear como niños recién nacidos la leche no adulterada, está hablando de la Palabra de Dios. Pero resulta que los cristianos en este tiempo estamos tan ocupados que no tenemos hambre, por eso no tenemos necesidad de esa leche, y ahí viene la gran cuestionante: si no tememos necesidad de la leche no adulterada, ¿será que hemos nacido de nuevo? Ese es un tema a considerar.
Thouser, uno de mis autores favorito, dice en una crítica muy fuerte y muy verdadera también, que el cristianismo en este tiempo ha producido tantos cristianos intelectuales, personas que han adquirido el lenguaje, la manera de comportarse, la manera de hablar a nivel cultural, que no han tenido un impacto en el corazón, que no han tenido un arrepentimiento, que no han tenido un nuevo nacimiento, y esa es la razón por la que no hay un impacto no sólo en sus vidas sino también en la sociedad.
Él usa una ilustración: ¿Podemos enseñar a un mono a comer con cubiertos? Claro que podemos, pero eso no lo hace humano. De la misma forma estamos enseñando en las iglesias a comportarse como cristianos a personas que no han nacido de nuevo, y creo que ésa es una de las razones por las que la iglesia y el Evangelio no han tenido tanto impacto en la sociedad.
* Continuaremos con más conversaciones con el Pastor Ramiro Sanjinés.