La @RevistaFuego se pronuncia ante la reciente aparición en el ámbito mediático de la autodenominada “nación” de Kailasa en Bolivia, misma que ha generado una profunda preocupación entre los creyentes de la fe cristiana evangélica.
Desde nuestra perspectiva, basada en la inquebrantable autoridad de la Palabra de Dios, vemos en esta entidad y su líder, Nithyananda, una clara amenaza para la pureza de la fe bíblica y la integridad espiritual de nuestro pueblo.
El cristianismo evangélico se fundamenta en la Biblia como la única fuente de verdad y autoridad divina. Creemos en un solo Dios, revelado en la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. La doctrina de Kailasa y sus enseñanzas que se apartan de las Escrituras, representan una oposición al Evangelio de Jesucristo.
La Biblia nos advierte repetidamente sobre la presencia de falsos profetas y maestros que buscan desviar a los creyentes del camino de la verdad. Las afirmaciones de Nithyananda y las prácticas de Kailasa nos recuerdan estas advertencias, y nos llaman a discernir cuidadosamente entre la verdad bíblica y las enseñanzas engañosas.

Un Llamado a la Vigilancia y la Oración:
En este tiempo de incertidumbre, llamamos a la comunidad evangélica de Bolivia a permanecer vigilante y firme en la fe. Exhortamos a los pastores y líderes a fortalecer la enseñanza bíblica en sus congregaciones, equipando a los creyentes para discernir la verdad del error. Animamos a todos los cristianos a orar fervientemente por la protección de nuestro pueblo y por la salvación de aquellos que han sido engañados (sobre todo en algunas naciones indígenas del oriente boliviano) por las falsas enseñanzas de Kailasa.
Como cristianos evangélicos defendemos la libertad religiosa y el derecho de cada persona a elegir sus creencias. Sin embargo, también tenemos la responsabilidad de proclamar la verdad del Evangelio y advertir sobre los peligros de las falsas doctrinas. Que nuestro amor por Cristo y por nuestro prójimo nos impulsa a ser luz en medio de la oscuridad.
Y guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. (Mateo 7:15)
Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. (Judas 1:4)
Hermanos y hermanas en Cristo Jesús: que la protección del Altísimo, nos guarde de todo mal y nos fortalezca en la fe. Que nuestros pies sean afirmados en la Roca eterna, y que nuestra esperanza esté puesta en la venida de nuestro Salvador.
No nos dejemos llevar por doctrinas extrañas, sino permanezcamos firmes en la verdad del Evangelio. Que la luz del Señor brille en medio de la oscuridad, y que el testimonio de cada uno de los creyentes en Cristo Jesús sea como sal que preserva y da sabor.
@RevistaFuego / I.B.
Fotos: Facebook/Mauro Landivar